Nau Ivanow. Espai de residències d’arts escèniques

La Ruta 40, bienvenidos!

Teatro de texto, artesano y con una mirada contemporánea

Esta fue, después de darle muchas vueltas, la definición de nuestra línea de trabajo. No fue el punto de partida, sino una definición que hemos ido encontrando por el camino. Un camino breve pero intenso de 5 años y 8 espectáculos. Lo que nos unió, de entrada, fue la inquietud para generar proyectos propios y una sensibilidad común hacia una serie de temas, autores o estéticas. La «obligación» de las etiquetas vino más tarde.

El origen de La Ruta 40 se remonta al verano de 2011, cuando Alberto Díaz, Albert Prat y Sergi Torrecilla coincidimos en el taller de Andrés Lima en el Obrador de la Sala Beckett. Ya nos conocíamos de nuestra etapa formativa en el Col·legi de Teatre de Barcelona, a pesar de ser de promociones distintas.

Albert Prat, Sergi Torrecilla y Alberto Díaz

Pero fue aquel verano cuando empezó a gestarse la compañía, tomando el nombre de la mítica ruta 40 de Argentina, que Albert recién había visitado. En el momento de crear, una compañía independiente se presenta ante un desierto, que puede ser hostil pero también fascinante. Y de esa metáfora del paisaje patagónico y de la incertidumbre de si vamos o no a ninguna parte, nacimos.

Somos tres actores con inquietudes por la dirección, pero los equipos varían mucho y siempre están al servicio del espectáculo. No buscamos obras sólo para nosotros tres. Decidimos qué queremos hacer y después definimos equipos y contamos con colaboraciones de otros autores, actores o directores. De los ocho espectáculos estrenados hasta ahora, algunos han sido encargos de textos escritos expresamente para nosotros, y otros, procesos de creación o puestas en escena de textos, tanto clásicos como contemporáneos. En algunos casos las colaboraciones se han repetido, como con Albert Arribas, de quién estrenamos en La Seca Selecció y El cant de la Gorgona. También con Mentidera Teatre,
con quién estrenamos El Balneari, de Marc Artigau, en Temporada Alta, un festival en el que hemos participado en varias ocasiones.

Ensayo en la Nau Ivanow

En el camino, se han incorporado a la compañía dos colaboradoras habituales e imprescindibles: Xesca Salvà (espacio escénico y vestuario) y Maria G. Rovelló (producción y distribución). Con estas nuevas incorporaciones a la estructura, hemos podido crear espectáculos cada vez más ambiciosos y más sostenibles económicamente, y generando el interés y la confianza del Departamento de Cultura de la Generalitat y de salas en que teníamos muchas ganas de actuar como Sala Beckett, a donde llevamosLa col·lecció, de Harold Pinter, o el Maldà, que acogió el estreno de El llarg dinar de Nadal, de Thorton Wilder, nuestro mayor éxito de crítica y público hasta el momento, ganador del Premio Butaca 2015 a Mejor Espectáculo de Pequeño Formato, y que nos continúa dando muchas alegrías.

Fotografia promocional de l’obra Cúbit, de Josep María Miró

En nuestro crecimiento como compañía hay dos cómplices imprescindibles. Por un lado, la Nau Ivanow, donde hemos podido trabajar siempre con libertad y comodidad desde nuestros inicios hasta ahora, y dónde somos ya oficialmente compañía residente. Por otro lado, la Sala La Planeta de Girona, que produjo nuestro primer espectáculo, Fa una mica de soroll, de Romina Paula, y que ahora vuelve a confiar en nosotros coproduciendo Cúbit, de Josep Maria Miró, una nueva colaboración muy deseada, con una obra inteligente e inquietante sobre la construcción y la destrucción de la memoria. Se podrá ver en el Teatre Lliure, donde en 2012 también estrenamos la pieza breve To Ramona, de Albert Prat.

Seguiremos, con paso firme, acumulando hitos.
Somos hijos de la ruta.

La Ruta 40