fbpx

Nau Ivanow. Espai de residències d’arts escèniques

Compañía Laura

Con estas líneas os queremos presentar a una joven compañía de la cual oiréis hablar. Aprovechando su paso por la Nau Ivanow, queremos saber cómo trabajan y qué piensan del sector.

La Companyia Laura la formamos Sara, Jael, Emma, Marta, Nina, Pablo e Ivet, y nuestro primer proyecto es La Trinxera.

¿Cómo empezó todo? Pues seguramente como empiezan todas las cosas… enamorándose: una pareja de actores hambrientos de escenario con muchas ideas y pocos recursos.

Entonces estudiábamos (Pablo e Ivet) en el Estudi Nancy Tuñón y teníamos muchas ganas de hacer. Ya nos habían explicado que las cosas no serían fáciles y que las propuestas no caerían del cielo, más bien al contrario: “os lo tendréis que hacer vosotros”. Y nosotros teníamos ganas. No sabíamos cómo, pero teníamos muchas ganas. Al principio sólo escribía Pablo, pero poco a poco la dramaturgia pasó a ser compartida. Escenas de piso, poemas, diálogos absurdos… todo resultaba ser una especie de guirigay, que un día nos hacía muy felices y el otro pensábamos “qué cojones estamos haciendo”. Cuando la cosa fue avanzando decidimos que nos queríamos poner de verdad; actrices de nuestro entorno se añadieron y muy lentamente todo ello iba tomando más forma. Los dramaturgos hacíamos quedadas infinitas donde nos dábamos cuenta de que nada era tan complicado ni mucho menos tan sencillo, y así íbamos tirando.

El momento decisivo fue cuando decidimos presentarnos para hacer una residencia en un espacio de Gràcia: si nos cogían lo teníamos que hacer. Parece una tontería, pero para nosotros en aquel momento era decisivo. Lo haríamos.

Hicimos una residencia de tres meses, y en abril estrenamos. Fue nuestra primera experiencia como compañía y, a pesar del trato que recibimos del espacio, quedamos muy satisfechos, aunque nos dimos cuenta de nuestra desorientación y falta de experiencia a la hora de pactar con un teatro. Nos lo vendieron como una residencia y nosotros firmamos unos acuerdos en los que nos pedían aproximadamente 1.075 € por el alquiler de espacios y el 50% del taquillaje. Más adelante, siendo ya residentes, nos dimos cuenta de que las condiciones no eran de una “residencia” como tal y quisimos negociar con ellos los acuerdos, restando recursos que nos “ofrecían”, hasta tener que pagar 682,99 €.

Esta mala experiencia nos hizo experimentar de primera mano la verdadera precariedad en que nos encontramos las compañías jóvenes catalanas: la falta de apoyo nos hace aceptar ofertas nefastas cómo si fueran grandes oportunidades.

Queremos dejar claro que no pretendemos hacer ningún ataque contra cualquier otro espacio que ofrezca este tipo de intercambio, todo lo contrario. Si decimos todo esto es para que estos lugares –que muy probablemente no tienen ninguna malicia y están igualmente condicionados por el entorno económico y político– se den cuenta de lo que nos significan estas condiciones, al tiempo que poder compartir nuestra experiencia con otras compañías. El mensaje que queremos transmitir es que no nos tenemos que resignar, ni las compañías ni los teatros.

Volviendo a la Compnayia Laura, hasta el día del estreno no teníamos la más mínima idea de qué recibimiento tendría La Trinxera. Por suerte nos sorprendió muy positivamente y esto nos dio un empujón para presentar el proyecto a otros lugares y seguir el proceso de creación. Así llegamos a la Nau Ivanow, de donde nos llevamos un muy buen recuerdo.

Nos hemos sentido como en casa, hemos tenido facilidades para todo y ha sido realmente una relación activa por los dos lados: nos hemos sentido comprendidos.

«La falta de apoyo nos hace aceptar ofertas
nefastas como si fueran grandes oportunidades.»

Companyia Laura

www.facebook.com/atrinxerats/?fref=ts