La compañía Las Sistahs ha culminado su recorrido dentro del programa europeo Moving Identities, un proyecto de investigación escénica que las ha llevado por varios países y que ha concluido con su última residencia en Hellerau (Alemania), el pasado mes de abril.
Las Sistahs durante su residencia en Hellerau (Alemania)
© Stephan-Floss
El trayecto de Las Sistahs comenzó en Barcelona, en la Nau Ivanow, y continuó en Davvi – Centro for Performing Arts (Hammerfest, Noruega), antes de cerrar en Alemania. Cada residencia ha sido, explican, una etapa de transformación: “Como éramos muy conscientes de que estábamos en un proceso de creación, éramos como esponjas. La atmósfera de cada espacio, así como nuestro vínculo y las personas con las que nos hemos ido cruzando, han ido modificando lo que estábamos haciendo”, afirman.
“Sutura”, la pieza que se ha ido gestando a lo largo de las seis semanas de residencia, partía de tres nociones clave: el placer, la extrañeza y el dolor en el cuerpo de la mujer negra. La investigación ha combinado referentes históricos -como los experimentos médicos sin anestesia de J. Marion Sims sobre mujeres negras esclavizadas- con experiencias contemporáneas. Con ello, han querido denunciar las violencias sistemáticas, pero también celebrar la sexualidad y la creatividad desde el cariño y la ternura compartida.


Las Sistahs en Hammerfest (Noruega)
“Generar un espacio que junte a cinco mujeres negras para crear es un acto revolucionario”, dice Denisse, miembro del colectivo. El proceso ha sido una apuesta por la desjerarquización y el reconocimiento de las inteligencias múltiples del grupo: “Entrar en sala con un texto cerrado no es lo mismo que trabajar en desde el proceso y darnos espacio a todas por aportar, desde el juego y la libertad”.
La vivencia ha sido también profundamente humana. “Empezó siendo una toma de contacto, pero ha acabado siendo convivir con la familia”, explican. Ahora, el colectivo se encuentra en el punto de inflexión del “¿qué viene después?”. Con mucho material acumulado y la voluntad de dar continuidad a Sutura, reclaman apoyos para poder producir la obra y compartirla con el público. “Tenemos ganas de producirlo, que no muera aquí. Hemos gestado algo muy potente en Moving Identities”.


Las Sistahs en un Observatorio en Vivo, durante su residència en la Nau Ivanow (Barcelona)
© Pirueta Photo