Nau Ivanow. Espai de residències d’arts escèniques

La Confraternita del Chianti

Entrevista a la compañía

Las puertas de la Nau Ivanow han vuelto a abrir en junio de 2020 tras unos meses inciertos y difíciles para la cultura a causa de las restricciones impuestas desde marzo para controlar la pandemia de COVID-19. Poco a poco, volvemos a recuperar el ritmo, los proyectos y también las residencias artísticas.

A mediados de agosto, llegaron de Milán Chiara Boscaro y Marco Di Stefano de la compañía La Confraternita del Chianti, para realizar una residencia en nuestro espacio. Ambos estudiaron escritura teatral en la escuela de arte dramático Paolo Grassi, en Milán. Desde el pasado mes de julio, viajan con su hijo Samuele, de dos años, por distintas ciudades europeas desarrollando su proyecto CITIES, financiado por el MIBACT (Ministerio de Bienes y Actividades Culturales y de Turismo), convocatoria Boarding pass plus. Este estudio sobre ciudades europeas llevó a Chiara y Marco a realizar una residencia de dos semanas en la ufaFabrik de Berlín, después llegaron a la Nau Ivanow y terminarán en la Dramma Italiano e Comunità degli Italiani de la ciudad de Rijeka (Croacia). Hemos tenido la oportunidad de charlar y reflexionar con ellos sobre el momento que vivimos y cuál es su experiencia tras un mes de viaje y desarrollo del proyecto.

¿Cómo empezó CITIES?

Antes de la llegada de la pandemia por COVID-19, la idea que teníamos era descubrir un poco más algunas ciudades que ya habíamos visitado, hablar con varios artistas e investigar si existe una misma idea de las ciudades en Europa. Con el coronavirus, el concepto de ciudad ha cambiado mucho, la gente que se quedó confinada en ciudad lo pasó realmente mal. Así que decidimos cambiar el enfoque del proyecto para charlar con personas que conocen mejor que nosotros la ciudad y confrontar así su idea de aquella ciudad.

En cada residencia nos acompaña un artista de Italia para descubrir la ciudad con nosotros y desarrollar su propia idea. En Berlín fue una pintora, Marta Montin; en Barcelona, una actriz, Susanna Miotto, y en Rijeka será un videoartista, Antonio Giansanti. Llevamos con nosotros el libro Le città invisibili (Las ciudades invisibles) de Italo Calvino, una inspiración muy fuerte.

¿Cuál es el objetivo del proyecto?

Nosotros trabajamos sobre lo que es la vida y lo que vivimos. Creemos que para el arte, a veces es mejor vivir y no producir, porque si siempre estás produciendo no estás viviendo, y te encuentras con artistas que hablan sobre teatro pero no conocen el mundo. Nosotros intentamos primero conocer el mundo, pensar en lo que queremos decir y trabajar sobre lo que no conocemos utilizando el teatro y la escritura teatral para conocer el mundo. No queremos decir verdades, sino plantear preguntas al público y a los artistas.

¿Después de vuestra residencia en la Nau Ivanow, cómo seguirá el proyecto?

Iremos a Rijeka dos semanas más y volveremos a Milán. Allí queremos reunir a todas las personas del proyecto para realizar un taller con artistas locales y una perfomance o una exposición. El proyecto seguirá el próximo año, con la voluntad de darle un formato que nos permita llevarlo a cada ciudad y finalmente convertirlo en una producción teatral.

¿Cómo está siendo vuestra experiencia en la Nau Ivanow?

Está siendo increíble, es como estar en casa, y eso posibilita el trabajar mucho. También es muy interesante estar en Barcelona en este momento en el que no hay turistas, aunque también es estraño ver la ciudad en estas condiciones.

¿Cómo contactáis con los artistas?

En cada ciudad pedimos a nuestros amigos que nos pongan en contacto con artistas de la ciudad. Estamos trabajando con las redes que tenemos en cada ciudad y estamos descubriendo que tenemos una red bastante fuerte de artistas; las conversaciones con ellos nos permiten conocer la situación de cada lugar donde estamos. Tanto en Barcelona como en Italia la situación es muy precaria, sobre todo por la falta de ayudas a la cultura por parte de las instituciones.

¿Cómo creéis que los espacios de creación pueden ayudar a las artes escénicas en un momento como el actual?

En estos momentos consideramos muy importante para los artistas tener una casa donde crear. Creemos que ahora no tiene sentido hacer producciones, tiene mucho más sentido estudiar, crear, trabajar y compartir ideas para ver si sale algo que valga la pena de ser producido. Para los artistas es esencial tener un lugar donde poder realizar este proceso.

Antes del confinamiento, nosotros ya teníamos muchas ganas de parar y estudiar sin prisa por producir. Entonces, cuando se paró todo, pensamos que era un buen momento para desarrollar el proyecto CITIES. Si hay algo bueno en esta pandemia es que ahora conocemos la posibilidad de parar, y que si lo hacemos de forma meditada no pasa nada y es algo muy positivo.