Nau Ivanow. Espai de residències d’arts escèniques

Escena en Joc: tres años de creación compartida y aprendizaje colectivo

El pasado 30 de junio tuvo lugar en la Nau Ivanow una jornada muy especial: el cierre de la primera etapa del proyecto Escena en Joc, un proyecto compartido entre la Nau Ivanow y la Escola l’Estel que, a lo largo de tres cursos, ha crecido como un espacio vivo de investigación, cocreación y transformación, a través del diálogo entre el arte y la educación. Vivimos una jornada de pensamiento y reflexión, en que docentes, artistas y el equipo de la Nau, pudimos compartir y generar espacios para pensar, disfrutar y enriquecernos mutuamente; una jornada que nos dio el espacio y el tiempo para mirar atrás y valorar todo el que hemos vivido en estos tres años de proyecto.  

Fotos de ©Piruetaphoto

Este proyecto nació como una hoja en blanco; ninguna de las dos instituciones había hecho nunca un proyecto de arte y educación, pero decidimos embarcarnos en esta aventura que nos ha transformado a todas. El desconocimiento y la falta de experiencia inicial ha acabado siendo beneficiosa para el proyecto: ninguna de las partes ha querido imponer un modelo cerrado y se ha dado espacio al conocimiento, al respeto y la escucha activa. Esto ha permitido generar un lenguaje compartido y construir juntas un proyecto singular, arraigado a las necesidades y potencialidades de los dos espacios. 

Durante estos tres años, Escena en Joc ha generado más de 200 sesiones al aula con una veintena de artistas, 60 horas de formación compartida, visitas a diferentes espacios de exhibición de la ciudad y la participación activa de más de unas treinta familias. Pero más allá de las cifras, el valor del proyecto se encuentra en los vínculos que ha generado, en la transformación de miradas y en la complicidad que hoy une artistas, docentes, niñes, familias y centro de creación.

Una de las grandes fortalezas de Escena en Joc ha sido su capacidad de generar experiencias y aprendizajes profundos y significativos para todas las partes implicadas. En este sentido, el claustro destacaba haber descubierto nuevas maneras de habitar el aula y aprendido de la manera de hacer y de pensar de las artistas.

“El proyecto Escena en Joc ha ayudado a ampliar el imaginario de aquello que es posible dentro del aula, vinculando lo que es sensible con el que es pedagógico […] Convertir la escuela en un espacio donde el arte no solo se enseña, sino que se vive, se experimenta y se piensa”.

Las artistas, por su parte, han encontrado en la escuela un espacio donde ampliar y enriquecer su investigación artística. Cómo decía una de ellas: “Compartir esta experiencia con la escuela le ha dado entidad a mi proyecto. Me he nutrido de los hallazgos de les niñes, me he hecho preguntas nuevas y he descubierto otras formas de hacer”. 

Las familias también han vivido el proyecto como una oportunidad transformadora. Han participado en talleres, han compartido momentos de calidad con sus hijes y han conocido y habitado la Nau Ivanow, equipamiento que habían visto por fuera tantas veces en el barrio. “Ahora entendemos la práctica artística de otro modo. Le ponemos cara y ojos a los procesos de creación”. 

Destacaban también haber tomado conciencia de las diferentes maneras de aprender y como había sido un regalo poder compartir con les niñes espacios como este, fuera de la rutina. “Mis niños no se quieren perder escuela los días de Escena en Joc“.

Uno de los grandes éxitos de Escena en Joc ha sido la permeabilidad entre la Nau Ivanow y el barrio. El espacio de creación se ha abierto en la comunidad educativa y, a la vez, la escuela ha entrado a la Nau. Esta relación bidireccional ha roto muros simbólicos y ha generado un espacio compartido donde arte y educación se pueden encontrar de manera cotidiana.

La Nau no ha sido solo un espacio físico, sino un agente activo que ha acompañado, escuchado y sostenido el proyecto, transformándose en este proceso. Esta complicidad ha sido clave para generar unos vínculos que transciendan las actividades puntuales para generar relaciones de confianza sostenidas en el tiempo.

En el ámbito pedagógico, el proyecto ha servido poner el foco en el proceso por encima del resultado, en el valor de la intuición y en la necesidad de respetar los tiempos de aprendizaje. Ha demostrado que las artes pueden ser una herramienta metodológica valiosa, capaz de conectar saberes, emociones y vivencias. 

Más allá de todos los aprendizajes que hemos acumulado, la experimentación y la “maduración” del proyecto; Escena en Joc ha sido un espacio de goce, de probar y equivocarse, de habitar la incertidumbre y dejarse sorprender, por les niñes, pero también por las adultas. 

Con el cierre de esta primera etapa, Escena en Joc no se acaba, sino que se transforma. Los aprendizajes acumulados, las relaciones tejidas y las preguntas abiertas apuntan hacia una nueva fase donde el proyecto podrá crecer, consolidarse. La Nau continuará presente, acompañante desde el diálogo, escuchando y dando respuesta a las necesidades que la escuela detecte. 

Esta nueva etapa nace con la voluntad de consolidar el que se ha sembrado y continuar profundizando en la integración de las artes en el día a día del centro. Porque como dice una de las maestras: “las niñas y niños aprenden más de quién somos que del que basura”, y el arte, vivido de manera compartida, transforma el que somos. 

Escena en Joc ha sido, es y quiere continuar siendo un espacio donde el arte y la educación se dan la mano para imaginar otras maneras de ser, de aprender y de vivir en comunidad.