Hace tiempo que con una buena amiga hablamos y discutimos (en el buen sentido de la palabra) sobre la internacionalización y el trabajo en red. Esto, y que a menudo algunas personas nos dicen que la Nau tiene mucha presencia internacional, me ha llevado a querer explicar qué es para nosotros la internacionalización, y cómo ha transformado la Nau Ivanow.
Para nosotros, la Nau es un ecosistema vivo y conectado, no sólo en su ámbito más local o cercano, sino como parte de una red interconectada que se retroalimenta y fortalece justamente con su conexión.
Así pues, entendemos la internacionalización como un trabajo en red, no sólo un proyecto. Es una forma de hacer y pensar la gestión de un proyecto que va mucho más allá de sus paredes y de nuestros proyectos. Es una forma de generar un conocimiento compartido y dinámico que nos hace crecer y aprender constantemente. De hecho, para nosotros es muy distinta la internacionalización que la movilidad internacional.
La internacionalización no es sólo un puente para transitarlo en ambos sentidos y en el campo artístico. Es una red de conexiones, pensamientos, familiaridad, aprendizajes y formas de cuidarse que hace que, a la larga, se genere como un “hilo rojo” que conecta a personas, proyectos, instituciones o pensamiento, basado en la confianza, el respeto y la empatía.
Nos gusta imaginar la internacionalización como una relación entre personas: primero la conoces, poco a poco vas haciendo amistad, después ya profundizas y empiezas a conocer más de la otra, aprendes cosas nuevas, compartes las tuyas y, al cabo de un tiempo, empiezan a pasar cosas y se crean proyectos de futuro conjuntos que nos transforman.
La internacionalización no es ir a otro país o contexto, dejar tu mensaje, realizar una acción o bolo puntual y marchar hacia otra ciudad. La internacionalización es llegar a un lugar donde te sientes invitada, donde alguien te ha llevado o te ha acompañado, echar raíces aunque sea por poco tiempo, crear una pequeña red y dejar y que te dejen una semilla que, no sabes cuándo ni cómo, florecerá y te hará cambiar.
En la Nau, la internacionalización nos ha hecho modificar proyectos, cambiar discursos, tomar decisiones sobre cómo queremos relacionarnos con otros proyectos, incluso qué modelo de trabajo queremos tener nosotros mismos. Hemos aprendido nuevas formas y nuevas miradas para trabajar la mediación, el acompañamiento y la gestión. También hemos aprendido cuándo liderar luchas o debates y cuándo escuchar y aprender, sabiendo que, a menudo, en algunos contextos eres el centro y en otros, debes dejar que otros lideren. Pero en esto consiste, todas tenemos luchas semejantes, y compartiendo y escuchándonos podemos transformar las cosas.
Porque la internacionalización también es hacer política. Hacer política y generar nuevas para las compañeras que vienen detrás y que a la larga se podrán beneficiar de la labor y las horas invertidas. A menudo es un trabajo que no se ve o no se nota a corto plazo.
Este trabajo en red internacional nos ha hecho tener una mirada de nuestro proyecto que va mucho más allá de nosotros y del aquí.
Como decimos desde el inicio, somos parte de un ecosistema donde todas estamos conectadas, y la internacionalización es justo eso, saber que no estamos solas, que estamos en una red, que trabajamos por un bien común, que utilizamos los recursos públicos de que disponemos para ponerlos al servicio del resto, ofreciendo y compartiendo nuestro conocimiento.
Y es en este sentido que en la Nau siempre hemos pensado que la internacionalización era algo más que mover nuestras compañías (que, por cierto, hemos movido más de 20 compañías a más de 15 países en los últimos años, desde Chile hasta Taipei).
Es la creación de una red de proyectos y amistades en todo el mundo que ha hecho posible que en estos años hayamos puesto al servicio del sector un montón de recursos y conocimientos adquiridos para poder, por ejemplo, organizar una delegación de más de 30 profesionales catalanes en Chile, donde conocieron y descubrieron de primera mano el ecosistema del país. O organizar una delegación del Ayuntamiento de Porto en Barcelona para conocer el proyecto Fàbriques de Creació.
También que un colectivo de salas de proximidad firme acuerdos con algunos de los festivales más importantes de Latinoamérica. Que otros centros de creación de nuestro país o del Estado firmen acuerdos de colaboración para mover a sus artistas por todas partes, o entren en redes internacionales. Que muchas compañías o artistas tengan un listado de centros, teatros o festivales donde realizar residencias y presentaciones. Que Barcelona y las Fábricas de Creación sean conocidas y reconocidas en otras ciudades o países mediante acuerdos, visitas o intercambios políticos y artísticos.
Pero una parte importante también es ofrecer, tanto a compañías locales como a otros centros o profesionales del sector, que puedan venir a la Nau a preguntarnos por un contacto o mantener una conversación para conocer ese festival, centro, red o proyecto internacional a lo que les interesa. ¡Y os aseguramos que no son pocas las consultorías que hacemos sobre estos temas!
En los últimos años también hemos liderado la creación de una red de espacios de residencia en Latinoamérica o una en el Estado, que agrupa en total más de 30 proyectos.
Y dentro de la idea de generar políticas de futuro, nos ha llevado a ser quizás el único espacio de creación en el Estado que está presente en la comisión consultiva de Iberescena, que vela y trabaja por la revisión y propuestas de nuevas líneas de ayuda a nivel internacional.
Y es que la internacionalización es esto, un abanico de posibilidades y miradas que podríamos seguir nombrando. ¿Quizás somos más valoradas, reconocidas y conocidas fuera que en nuestro país?
Aún tenemos la sensación de que en estos casi 15 años de internacionalización y trabajo en red nos queda mucho por aprender y compartir. Pero si de algo estamos seguros es que hoy en día la Nau es la Nau gracias a toda la gente que hay transitada ya toda la gente que nos ha dejado transitar por su casa, local, nacional e internacional, transformándonos y transformándose. Porque sí, la internacionalización transforma.
Por poner un ejemplo, hace algo más de un año, desde la Nau enviamos la compañía residente Pornotopia a TeatroPuerto, en La Serena (Chile). Iban a hacer una residencia, pero lo que ocurrió allí transformó el espacio que las acogió y también, parte del ecosistema creativo de la ciudad. Gracias a la red que se creó durante su estancia y la metodología que utilizaron, dieron impulso a parte del colectivo trans de la ciudad chilena para poder ocupar el espacio que, hasta ese momento, no lo sentían como sede y encontraban que no podían desarrollar su creatividad. A raíz de ese encuentro y de todo el trabajo realizado por el centro, Pornotopia y las personas participantes en los laboratorios, tanto el centro TeatroPuerto como ellos trabajan ahora en un montón de proyectos conjuntos. Así, han hecho suyo un espacio que antes no lo era.
Pero también es un ejemplo el hecho de que aquellas vecinas de la Sagrera que hace 10 años conocieron y se acercaron a un colectivo mexicano durante su estancia de 4 semanas en la Nau, todavía recuerden su experiencia ya menudo nos pregunten si tenemos noticias. Incluso llegamos a organizar un viaje a Festival de Almagro con todos los vecinos y vecinas para ver su última pieza.
La internacionalización y el trabajo en red no es un contacto esporádico por un proyecto o acción puntual. La internacionalización es una llamada de aquella persona que lleva meses sin ver, un correo electrónico para tener noticia de aquel proyecto que te contaron cuándo fuiste a ese lugar, un mensaje para saber cuándo abres una convocatoria, un café aprovechando que pasas por Barcelona y vienes a ver cómo está la Nau…
La internacionalización es una red de personas conectadas en un mismo pensamiento a partir del cual, quién sabe si en algún momento habrá un detonante que active ese puente y sin saber qué forma tendrá, se generará algo. O quizás no, sólo harás una reunión y se pondrá al día, compartiendo pensamientos, proyectos y inquietudes.
Desde la Nau, entendemos la internacionalización en todos sus ámbitos: el artístico, de gestión, relacional y político.
Sólo espero que mi amiga tenga ahora más preguntas que respuestas, ya que al igual que el acompañamiento, la internacionalización, es una forma de pensar y de hacer, no sólo una acción.
Artículo escrito por David Marin, director de la Nau Ivanow